domingo, 12 de abril de 2026

MARCELO ARCE GARÍN


VÉRTEBRAS    

EDITORIAL CUARTO PROPIO (2025)

 


 

     La reivindicación de la lucha persistente de los pueblos latinoamericanos atraviesa Vértebras, el más reciente libro de Marcelo Arce Garín. Desde sus primeras páginas, el poemario propone un desplazamiento por geografías diversas que, más allá de sus fronteras, comparten una misma herida abierta. No se trata de un viaje contemplativo, sino de una inmersión en territorios marcados por la violencia, la memoria y una resistencia que nunca termina de apagarse.

Publicado en 2025 por Editorial Cuarto Propio, el libro articula una serie de voces y escenas donde conviven quienes cayeron por una causa y quienes encarnaron la brutalidad. Los poemas se mueven entre esos polos sin resolverlos, dejando que el lenguaje cargue con la tensión: aparecen episodios oscuros de la historia latinoamericana, pero también irrumpen gestos mínimos de afecto, como si la ternura fuera otra forma —más silenciosa— de insurrección.

Pero Vértebras no se limita a reconstruir una memoria: la tensiona, la sacude, la vuelve materia inestable. Hay algo de cordillera viva en su escritura, un temblor que recorre Chile, Perú, Bolivia o Colombia como si fueran segmentos de un mismo cuerpo fracturado. La lengua se desarma y se vuelve a armar con restos —ritmos populares, jergas, ecos musicales— en un flujo que evita la postal y abraza lo áspero. Más que narrar, Arce corta y fricciona: de ese roce emerge una épica menor, incómoda, donde los cuerpos insisten incluso en su desaparición.

En ese gesto, el libro dialoga con una tradición que no es solo literaria, sino también visual y política: la sombra de Elías Adasme aparece como un espejo invertido, mientras resuenan nombres como José María Arguedas o Micaela Bastidas. Sin embargo, Vértebras no se queda en la cita ni en la consigna: trabaja el lenguaje como un cuerpo más, sudado y mestizo, capaz de sostener —aunque sea por instantes— una ternura extraña. Ahí está su filo: una poesía que no embellece la catástrofe, pero tampoco renuncia a imaginar, entre ruinas, otra forma de respiración.
 
 
 

sábado, 11 de abril de 2026

 DESTRUYENDO AUTOS / BLUM
 

HISTORIA, REGLAS, TÉCNICAS  (SPLIT 2026)

 


 

 Por Gonzalo Vilo


      
    Uno de los lanzamientos que me dejó pegado este 2026 es este EP compartido entre Destruyendo Autos y Blum. Acá no hay relleno ni poses: hay pega colaborativa de verdad. Historia, reglas y técnicas es un split de cuatro cortes que no solo sostiene lo que venían insinuando, sino que reafirma con convicción las buenas vibras que dejaron sus trabajos anteriores.

Hace poco más de un año, Destruyendo Autos irrumpía con un debut homónimo que golpeaba directo: cinco temas cortos, filosos y sin rodeos. Por su lado, Blum también se la jugó con un EP homónimo más reciente, donde las guitarras limpias y los arpegios cargados de melancolía se te quedan dando vueltas. Ambos proyectos orbitan cerca del midwest emo, el math rock y el indie, pero con identidad propia, posicionándose firme dentro de una escena emo chilena que no para de crecer y afilarse.

“Historia, Reglas, Técnicas” suena como grabado en la pieza de al lado, con alguien pensando en voz baja. El split entre Destruyendo Autos y blum es DIY hasta la médula, con un audio quebrado que se asume como estética. En minutos se instala en un Midwest Emo donde la torpeza emocional se vuelve guitarras que tropiezan bonito. Destruyendo Autos abre con “Título (Yo vs una piedra)”, directo y sin ornamentos, como un conflicto mínimo pero devastador. blum, en cambio, despliega una sensibilidad dispersa en “Chocapic” y “Donde fueron las palabras”, entre lo absurdo cotidiano y la nostalgia. Aquí el math rock no es virtuosismo, sino precisión emocional para evitar decir lo que duele.


Más que un simple split, este lanzamiento funciona como una cápsula del presente emo chileno: breve, honesto y profundamente humano. No hay grandes pretensiones ni producción inflada, pero justamente ahí radica su peso. “Historia, Reglas, Técnicas” captura esa etapa incómoda de la joven adultez donde todo parece transitorio, incluso las canciones. Y en esa fugacidad, Destruyendo Autos y blum logran algo que muchas bandas más grandes no pueden: sonar reales, necesarios, y peligrosamente cercanos.

 

 


 

 

 

 

martes, 7 de abril de 2026

ENCONTRARON SU CABEZA

BIEDERMEIER

 

 

Por  Desastre  Alterno

 

        Ya habíamos hablado antes de esta banda. Por allá, en el no tan lejano año 2024, Encontraron su cabeza, de la mano de Moldavia Records, había sacado el disco Carnavales. Un año después, Sebastián Astorga y Nicolás Letelier, nos trajeron una obra de sonidos interesantes titulada Biedermeier.

Jugando con la idea de la construcción y la estructura ordenada de los sonidos, el título del disco alude a un estilo nacido en lo que hoy conocemos como Alemania, que se puede apreciar en lo ornamental (sencillo, lejos del barroco) y en el arte. En este último, sobre todo en la pintura, hay una tendencia a la sátira de la sociedad burguesa.

De esta forma, las cuatro canciones pueden tomarse como una especie de ironía en cuanto a que si bien están dirigidas a “arquitectos”, la verdad es que la construcción más que estar estructurada de forma matemática, apuesta por la libertad en el sonido y en la libertad de quien escucha para desembarazarse de la lógica cerrada de la vida burguesa.

Así, en Musique pour architectes, los sonidos son hipnóticos e incluso recuerdan a la música ambiental de Donkey Kong Country 3 (en aquellas etapas dentro de cavernas).



En Musik für Architekten el ritmo es más íntimo y es ideal para estar junto a la ventana mientras disfrutamos de un viaje en vehículo. Y claro, un viaje de todo tipo.

Mucica per Architetti podríamos “definirla” como la más rockera de este disco. Totalmente experimental, psicodélica. Es como si The Doors hubiese estado en un ritual intentando abrir otra dimensión.

En cuanto a Música para arquitectos, su sonido es calmo, relajado, sin dejar de lado lo experimental, con un sonido de fondo intrigante y siempre apelando a lo hipnótico.

En fin, un disco que pareciera tener un mismo mensaje pero expresado en cuatro idiomas diferentes, todos coincidentes en un gran mantra: hacernos perder la cabeza. Y vaya que lo logran.

 

 


 

 

 

 

 



 

domingo, 5 de abril de 2026

CONJUNTO VACIO
EN MIS MANOS LA SOLEDAD

 


Por Gonzalo Vilo



    Finalmente, lo que permanecía oculto en lo más profundo ha estallado. Un grito visceral, cargado de rabia, frustración y desesperanza. Llega un punto en que ya no se puede sostener más: ¿era esto lo que se suponía debiamos resguardar? Lo que nos entregaron no es más que una ilusión desgastada, una agonía lenta disfrazada de promesa. Un eco vacío que resuena hasta desgarrar desde dentro.

En 2026, Conjunto Vacío decide canalizar toda esa tensión en En mis manos la soledad, un LP de casi treinta minutos que se erige como testimonio del extravío emocional de una generación que ha dejado de encontrar sentido en su propia existencia. No es solo un disco: es una herida abierta.

Con un sonido crudo y directo, profundamente arraigado en el screamo, el hardcore y el post-hardcore, el álbum golpea sin aviso. Cada uno de sus dieciocho temas está impregnado de una intensidad que no da tregua, construyendo una experiencia catártica que interpela desde lo más íntimo. Aquí no hay espacio para la indiferencia: o se siente, o se quiebra.

Originarios de San Carlos, al sur de Chile, Conjunto Vacío ha sabido abrirse paso en la escena underground gracias a una propuesta honesta y visceral. Sus presentaciones en vivo, marcadas por una emocionalidad desbordante y una melancolía casi tangible, terminaron por consolidar una identidad que hoy se vuelve aún más significativa.

Este lanzamiento no solo representa su obra más completa, sino también un cierre. En mis manos la soledad funciona como despedida, marcando el inicio de un receso indefinido que deja más preguntas que respuestas. Sea cual sea el motivo, queda la esperanza de que este no sea un adiós definitivo, sino un silencio previo a un eventual regreso. Porque hay gritos que, incluso cuando cesan, siguen resonando.


 




miércoles, 1 de abril de 2026

  

 MONSTRUOS Y PRODIGIOS DE LA EUROPA Y DEL REYNO DE CHILE

 

MIGUEL MORENO DUHAMEL

 

    

 



      Monstruos y prodigios de la Europa y del Reyno de Chile es una fascinante recopilación que une criaturas profundamente arraigadas en la tradición europea con el imaginario chileno. Este libro del autor nacional Miguel Moreno Duhamel fue publicado en 2025 por la editorial Marciano Ediciones, y se presenta como un viaje que conecta historias antiguas con nuestra propia tierra.

El autor nos transporta hacia épocas en que los conocimientos de la humanidad aún no alcanzaban los estándares actuales, y donde las deformaciones físicas eran interpretadas como castigos divinos por una sociedad todavía poco instruida en estas materias. Cada relato nos sumerge en un tiempo donde lo inexplicable y lo sobrenatural eran parte del cotidiano, y la línea entre realidad y mito era difusa y permeable.

Además, el libro explora visiones, apariciones y fenómenos naturales que marcaron la experiencia humana, como erupciones volcánicas y terremotos, los cuales también eran percibidos como señales o castigos divinos. Moreno Duhamel construye así un mosaico de creencias y temores que refleja cómo los hombres de aquel tiempo interpretaban su mundo y sus misterios.

El libro despliega criaturas fantásticas y sucesos sobrenaturales que recorren desde los castillos góticos hasta los pueblos conquistados de América. Pero no se queda en la anécdota; más bien, contextualiza cada monstruo, cada prodigio, en un marco histórico donde la razón comenzaba a desafiar la autoridad eclesiástica, y donde la expansión europea llevaba tanto descubrimientos como horror a tierras lejanas. Este enfoque permite que el lector perciba el miedo y la fascinación de épocas donde lo inexplicable coexistía con el despertar científico.

Las ilustraciones son un hallazgo aparte: no meramente decorativas, sino portales que transportan al lector a esos mundos híbridos de imaginación y realidad. Cada dibujo funciona como un espejo deformado de la época, acompañando relatos que no temen perderse en la sugestión y el detalle, invitando a sumergirse en ese “infinitum mare” de la mente humana. Es un libro que exige atención, paciencia y un gusto por lo raro, lo marginal y lo poético de la historia.


En conjunto, esta obra no solo documenta criaturas y sucesos fantásticos, sino que ofrece una ventana a la imaginación y al miedo de generaciones pasadas, conectando la historia europea con la experiencia chilena. Es una lectura imprescindible para quienes buscan explorar los rincones más insólitos y fascinantes de nuestra memoria cultural.
 
 
 

domingo, 29 de marzo de 2026

 NEFANDA

INCLEMENCIA (EP 2026)

   

 

Por  Gonzalo Vilo

 


    Una propuesta marcada por una crítica al poder y su constante deshumanización es lo que prevalece en Inclemencia, EP debut de Nefanda, banda nacional que, desde el frío Coihaique, nos remece con un grito desesperado de un pueblo sufriente.

En un mundo donde lo repugnante y lo execrable son aceptados, donde los crímenes y la corrupción son pan de cada día y la legítima protesta es silenciada en pos de un statu quo permisivo, escuchar bandas con conciencia social que se salgan del molde resulta refrescante. Mucho de eso hay en Inclemencia: un EP con seis desgarradores y furiosos aullidos dispuestos a estallar en los oídos dormidos.

Compuesto por seis temas centrados en la injusticia, el dolor y la resistencia ante la deshumanización del poder, el disco se destaca por una fusión marcada de estilos como el Screamo, el Emo y el Post-Hardcore, donde la fragilidad y la furia conviven sin anestesia. Coyhaique no suele figurar en los radares del circuito centralista, pero acá se siente como un punto de origen cargado de aislamiento, rabia contenida y belleza áspera.

La propuesta de Nefanda es directa y sin ornamentos: guitarras que transitan entre lo etéreo y lo abrasivo, una base rítmica que empuja con urgencia, y la voz de Coty como eje emocional del caos. Hay grito, hay recitado, hay quiebre. Todo se entrelaza en una narrativa donde la injusticia, la deshumanización del poder y la memoria de quienes ya no están toman forma en letras que no temen incomodar. “Gris y Azul”, uno de los puntos altos del EP, funciona como carta de presentación perfecta: intensidad medida, atmósfera densa y un desgarro que se queda pegado incluso después de que el track se apaga.

En formato CD Digipack —objeto casi de resistencia en sí mismo— y distribuido por Abrasiva Distro, Inclemencia no solo es un debut: es una declaración. Nefanda entiende el emocore no como una pose estética, sino como una herramienta para escarbar en lo político y lo íntimo sin separar ambas dimensiones. Hay melancolía, sí, pero también hay una rabia lúcida que empuja hacia adelante. En tiempos de sobreproducción y fórmulas recicladas, este EP se siente necesario, honesto y peligrosamente vivo.
 
 






sábado, 28 de marzo de 2026

ELECTRODOMESTICOS

¡VIVA CHILE!  (1986)

 

   

 

 



     Viva Chile apareció en su momento como un artefacto incómodo, casi insolente, dentro de la escena musical chilena. No buscó encajar ni suavizar su propuesta; más bien, se plantó con una crudeza electrónica que desarmó cualquier expectativa de canción tradicional. En una época donde el rock todavía se debatía entre lo clásico y lo contestatario, el disco se filtró como una interferencia: ruidoso, fragmentado y profundamente político sin necesidad de panfletos explícitos.

Escuchado con distancia, el álbum terminó consolidándose como una pieza clave del ADN sonoro nacional. Su uso de samplers, ritmos mecánicos y voces procesadas no solo rompió moldes, sino que también anticipó caminos que otras bandas recorrerían años después. Había algo casi documental en su manera de capturar el Chile de entonces: un país tensionado, en transición, donde lo moderno y lo precario convivían en una misma frecuencia.

Las letras —cuando lograban emerger entre capas de ruido y collage— no ofrecían respuestas fáciles. Más bien, funcionaban como esquirlas: frases cortadas, ideas inconclusas, imágenes que golpeaban más por su atmósfera que por su claridad. Esa decisión estética, lejos de alienar, terminó siendo parte de su fuerza. Viva Chile no quiso ser entendido del todo; quiso ser sentido, incluso en su incomodidad.

Con el paso del tiempo, el disco dejó de ser una rareza para convertirse en referencia obligada. Se habló de él como un clásico, pero nunca perdió ese filo experimental que lo hizo destacar desde el inicio. En retrospectiva, no solo definió a una banda, sino que también abrió una grieta por donde se coló una forma distinta de entender la música chilena: más arriesgada, más libre, y definitivamente menos complaciente.
 
 
 

 
 
 
 

MARCELO ARCE GARÍN VÉRTEBRAS     EDITORIAL CUARTO PROPIO (2025)          La reivindicación de la lucha persistente de los pueblos latinoamer...