lunes, 11 de mayo de 2026

SINDICATO DE ASTRÓNOMOS

SINDICATO N°2  (EP 2026)

 

    

 

 Por Gonzalo Vilo

 



   En 2024 se lanzó el primer vehículo espacial. Un artefacto de velocidad improbable que atravesó el vacío con una única misión: alcanzar el punto de estudio. Fue bautizado como Sindicato N°1 y transportaba cinco mensajes que condensaban lo mejor del proyecto hasta ese momento. Había esperanza, sí, pero era una esperanza contenida, casi susurrada.

Afortunadamente, no pasó mucho tiempo antes de que ocurriera lo inesperado: los primeros contactos. Señales ambiguas, fragmentos de información que llegaban distorsionados, como si el propio espacio se resistiera a ser interpretado. El entusiasmo fue inmediato, aunque nadie lo dijo en voz alta.

Así, a finales de 2025, se lanzó una segunda misión. Esta vez, el equipo estaba mejor preparado para las vicisitudes del trayecto. Se disminuyó la carga de mensajes a cuatro, aunque más precisos, más depurados. Las expectativas eran altas, aunque disfrazadas de cautela. El EP fue registrado en puntos estratégicos como Estudio Proyectil, el Museo del Estallido Social y Casa Estudio Rockaxis. Todo indicaba que, si existían señales reales, serían captadas allí: huellas sonoras capaces de confirmar lo que muchos ya intuían en silencio. La pregunta flotaba como una herida abierta en el espacio: ¿había vida en aquellos planetas lejanos?

No fue necesario esperar demasiado.

La misión alcanzó su destino… y fue interceptada.

Primero llegaron voces. No humanas, no del todo. Fragmentos inconexos que atravesaban el vacío como si fueran pensamientos rotos. Luego, los cinco mensajes del Sindicato N°1 comenzaron a resonar con una fuerza imposible, expandiéndose por el espacio como una transmisión sin origen claro.

Los astronautas y científicos del Sindicato N°2 quedaron inmóviles. Suspendidos entre la incredulidad y el asombro. Reaccionaron tarde, pero lo suficiente como para devolver los mensajes a la Tierra segundos antes del impacto final.

En la Tierra, el horror fue inmediato. Aun así, los mensajes lograron ser recibidos. Decodificados.

Y esto fue lo que dijeron:

Terrícolas: Hemos recibido sus mensajes. Sepan que jamás habíamos escuchado algo como esto. Estos sonidos nos han impactado profundamente.

Los hemos estudiado con detenimiento y hemos llegado a una conclusión inquietante: en ambos intentos de contacto, han logrado fusionar elementos de rock progresivo, post-punk y new wave, generando una atmósfera densa, cargada de frecuencias graves, efectos y distorsiones que alteran nuestra percepción.

Su último envío, sin ir más lejos, nos ha dejado en estado de fascinación absoluta: cuatro mensajes que profundizan en un lenguaje sonoro de rock alternativo con tintes industriales y post-punk, algo que en nuestro mundo jamás había existido.

Nos han impresionado tanto, humanos, que ahora consideramos estos sonidos como esenciales para el desarrollo de nuestra civilización.

Partiremos hacia su planeta en busca de esos ritmos oscuros y melódicos, construidos a partir de su singular instrumentación de dos bajos, teclados y batería. Queremos, además, seguir explorando esas letras que revelan la alienación del ser humano en la sociedad moderna y el surrealismo cotidiano que los define.

Habitantes de la tierra, el ataque es inminente. No intenten defenderse.

Será inútil.
 
 

 

 

 

domingo, 10 de mayo de 2026

 EL FRACASO TOTAL DEL MUNDO

 

  

 

      Entre restos de revistas viejas, titulares mutilados y cuerpos que nunca terminan de aparecer completos, el imaginario de Otoñosempiterno construye una especie de arqueología emocional del desastre. Sus collages —difundidos en Instagram bajo el nombre de @elfracasototaldelmundo— operan como diarios íntimos intervenidos por la memoria política, el duelo y la ansiedad de existir en una época saturada de imágenes y ruido. Hay algo profundamente latinoamericano en esa acumulación de flores, ruinas, manos amputadas, vírgenes, recortes escolares y frases arrancadas desde un pensamiento que parece escrito a las tres de la mañana. Nada está completamente roto, pero tampoco logra recomponerse del todo.

 

   

 

 La fuerza de su trabajo no descansa en la técnica virtuosa, sino en la sensibilidad con que tensiona texto e imagen. Frases como “No sé ser yo” o “La nostalgia es una trampa” no funcionan como slogans; aparecen más bien como filtraciones mentales, pequeñas confesiones encontradas entre capas de papel envejecido y fotografías anónimas. El cuerpo femenino —fragmentado, observado, desplazado— atraviesa gran parte de la obra como territorio vulnerable y político. En sus composiciones conviven el archivo familiar, el collage dadaísta, la poesía visual y cierta estética de fotolog melancólico que, lejos de sentirse pasada de moda, revive acá con una honestidad brutal.

 

   

 

 En tiempos donde gran parte del arte digital persigue limpieza visual y algoritmos complacientes, Otoñosempiterno insiste en el recorte irregular, la textura sucia y el vacío incómodo. Sus piezas parecen recuerdos mal escaneados desde una conciencia agotada: ventanas abiertas hacia una intimidad frágil donde la violencia social, la identidad y la nostalgia se mezclan sin jerarquías. Más que producir imágenes bellas, su trabajo parece empeñado en reunir fragmentos sobrevivientes de algo que ya colapsó hace tiempo. Y quizás ahí está su mayor potencia: en convertir el fracaso, la confusión y la ternura rota en un lenguaje visual coherente y profundamente humano.

 

   

 

Pueden encontrar mucho mas de su trabajo en su cuenta de instagram

 https://www.instagram.com/elfracasototaldelmundo/

 

 

 

sábado, 9 de mayo de 2026

 JIRAFA ARDIENDO

EP HOMONIMO (1998)

   

 

        A finales de los 90, mientras el rock chileno lidiaba con la resaca del pop de radio y el auge del agro-metal, desde La Serena apareció un artefacto unico. El EP homónimo de Jirafa Ardiendo (1998) fue el primer gran zarpazo de una banda que parecía venir de otra frecuencia radial, gestado tras un invierno de encierro en los estudios de Balmaceda 1215. No era solo rock de guitarras; era una mezcla de aire marino, distorsión cuidada y una melancolía que solo se mastica en provincias. Este EP se transformó rápidamente en un secreto a voces, cargando un sonido que la Zona de Contacto no dudó en proyectar como los responsables del "OK Computer chileno".

El sonido de este debut es puro instinto y atmósfera. Hay una urgencia que se siente en cada track, donde la banda lograba sonar espacial pero con los pies metidos en el barro. Lo que pocos pillaron a la primera fue que, el grupo ya estaba instalando sus "Nexos": esas experimentaciones con fragmentos de música y palabras que unían las canciones o quedaban como segmentos fantasma al final del audio. Era el nacimiento del concepto "zoosónico", un hallazgo que combinaba la ternura de "Motosierra" con un ruidismo que bebía tanto de los británicos como del surrealismo daliniano de una jirafa en llamas.

Lo que hace a este debut algo especial es su capacidad para abordar temáticas que el rock de la época solía esquivar. Mientras algunos buscaban la rima fácil, las letras aquí se paseaban por problemáticas medioambientales en piezas como "Barro", la denuncia directa de la violencia contra la mujer en "Muele", o esos amores catastróficos que cruzan "Ella Fue" y "Girasol". Escucharlo hoy es como mirar una fotografía revelada a medias: tiene sombras, grano y una luz que solo pertenece a la Cuarta Región, exportando una sensibilidad de puerto y desierto que no se parecía a nada de lo que pasaba en la capital.

A más de 25 años de esas sesiones de invierno, este esfuerzo homónimo se mantiene como el pilar para entender de dónde salió todo ese fuego. No es solo un objeto de culto para coleccionistas de ediciones descatalogadas; es el registro de una banda que se atrevió a ser introspectiva cuando todos querían gritar, dejando incluso pistas ocultas de un ecosistema que muchos tardarían años en descubrir. Jirafa Ardiendo dejó en este EP la hoja de ruta del rock alternativo chileno del nuevo milenio: elegante, ruidoso y profundamente honesto. Un verdadero clásico del subsuelo que, a pesar del tiempo, guarda intacta su ternura eléctrica.

 


 

miércoles, 6 de mayo de 2026

 LA BEBE

LAS FORMAS

 


Por Gonzalo Vilo

 

    Desde su aparición, hace algunos años, La BB Banda ha distorsionado nuestros sentidos basándose en dos factores relevantes: la emotividad cruda y un indie punk directo. Su primer EP homónimo, lanzado en 2024, fue una muestra de aquello: una carta de presentación en la que la banda exploró el uso de distorsiones y efectos.

A mediados del año pasado vino la prolongación de toda esta estridencia. Su segundo EP, llamado Las Formas, el cual, a diferencia de su antecesor, tiende a ser un poco más emotivo y desatado, muestra una consolidación de su sonido y de la estructura de cada entrega. Aquí, las guitarras de Renée y Bruno se entrelazan en una danza frenética que suena tan sucia como elegante, rescatando esa mística del “under” porteño que se niega a morir.

Son ocho los tracks que componen este EP, los cuales se caracterizan por un sonido emotivo, nostálgico y directo. Entre ellos destacan “4,2,3”, “Un Bosque” y “Róbame”. Quizás sea un gusto personal, pero son las que más escucho del disco y probablemente la razón por la cual lo destaco. De todas formas, el resto del EP mantiene la solidez y se nota mucho la mano de Ignacio “Nes” Rodríguez en los estudios de BYM Records.

Punto aparte es la pluma de Renée, quien logra equilibrar la rabia del punk con una melancolía que te cala los huesos. Sus letras no se pierden en metáforas vacías; son crónicas breves de una sensibilidad nostálgica que encuentran su lugar perfecto sobre la base rítmica de Cris y Samuel. En cada tema, su voz guía esa urgencia melódica ideal para el pogo sudado en locales como el Cassot, donde las historias de desamor y ruido resuenan con fuerza entre el humo.

En definitiva, Las Formas es un manifiesto de resistencia musical. La BB Banda captura esa estética del rock alternativo chileno que mira hacia el futuro sin soltar la mano del pop punk más visceral. Si buscas un disco para musicalizar el caos cotidiano con líricas honestas y una dosis de sensibilidad indie, dale play a esta joya. La banda ya está haciendo ruido en las calles, y más te vale subirte al carro antes de que estas “formas” se vuelvan la norma.





domingo, 3 de mayo de 2026

READ IN BLOOD

40 AÑOS DEL CLÁSICO DE SLAYER





     Este libro no busca convencerte de nada, pues estamos seguros de que pensamos igual: Reign in Blood es el álbum que marcó la pauta y entregó muchos de los códigos para el desarrollo de lo que hasta hoy conocemos como metal extremo. Publicado en octubre de 1986, no era sólo el tercer trabajo de Slayer, también fue un hito que perfiló a la banda en su camino a convertirse en leyenda. Sólo Slayer suena a Slayer, y sólo Slayer pudo haber compuesto esta pieza que cumple cuatro décadas.
 
 

 

El paso de los años agiganta la contribución del disco más allá de los géneros musicales. Reign in Blood tiene una historia colmada de detalles significativos, genera debates con no poca controversia y, acaso lo más importante, ha forjado el gusto musical y educado el oído de generaciones de melómanos.

De todo eso se trata este libro a medio camino entre el ensayo y la crónica, entre la investigación periodística llena de datos que muchos pasan por alto y el análisis técnico a partir de diez músicos invitados a comentar las canciones.

Publicado originalmente en 2016, Read in Blood ahora regresa en una versión revisada y extendida con nuevos capítulos y otros hallazgos.



“Un álbum imperecedero cuya estridencia propulsa estas páginas como un tributo a la trascendencia y la sincronía”. Nuno Veloso, Rockaxis



“Un guiño a la cultura informativa de la revista escrita a máquina y fotocopiada, propia del thrash metal de ese tiempo”. Marcelo Contreras, La Tercera



“Que se hagan libros en Chile sobre la música metal es una cosa rara. Que, a la vez, se escriba sobre una banda internacional es más extraño aun. Que el tema central de toda la obra sea hablar de un disco específico hace que todo sea una locura. Pero así es, y la jugada valió la pena”. Patricio Pérez, Larata.cl
 
 
 

 

Sobre el autor:

Patricio Jara. Es autor de una serie de novelas y libros de relatos aparecidos en Chile, España, Colombia, México e Inglaterra. Escribió durante cinco años en la revista Rolling Stone y tradujo al español el libro Swedish Death Metal, publicado en Sudamérica y Europa. Es autor de los dos volúmenes Pájaros negros y de libros sobre bandas como Pentagram, Sadism y Electrozombies. Recibió la beca Fulbright para estudiar literatura en Estados Unidos. Es profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile.



Datos Técnicos:

Read in Blood. 40 años del clásico de Slayer

Patricio Jara

174 págs.

Contiene material gráfico

ISBN: 978-956-9921-62-9

Colección de Atril

2026


viernes, 1 de mayo de 2026

 TEODIOTEODIO

 ECHAREMOS EL CIELO ABAJO A PATADAS  (LP 2026)

 


 

 Por Desastre  Alterno

 


TE ODIO, TE ODIO Y CON GANAS



     Teodioteodio es una banda que destila poesía por sus poros. Sus integrantes son: Felipe Baraona (voz y declamación), Diego Álvarez (voz), Vicente González (guitarra), Pedro Krebs (también guitarra) y Tomás Alvear (batería). Bajo un concepto que siempre alude a la poesía y con amplias referencias al mundo literario, la agrupación dejó este 2026 ante el respetable, una obra llamada Echaremos el cielo abajo a patadas. Para quienes sean seguidores de la banda, anteriormente hubo una especie de “versión beta” del disco, que figura titulada como Despidiendo a Felipe, y que contenía temas en vivo.

El disco comienza con Lejos de México. Es un tema que empieza de forma hipnótica, con una belleza que es transmitida por las palabras de Felipe, quien declama mientras el coro suaviza la fuerza de lo recitado. La voz de fondo se va volviendo más fuerte a medida que avanza la canción. Este es el estilo de la banda y es el sello que está en los temas que siguen.

Pantera es una canción donde se puede encontrar una vertiente caótica de la banda. La poesía, en su esencia, es un lenguaje de múltiples interpretaciones y ese caos se puede encontrar tanto en los versos como en los gritos de fondo de este tema.

Con un sonido que podría recordar a una canción grunge, más elementos que continúan con la idea del caos, sobre todo en ese quiebre que rompe la calma, Catástrofe invade los sentidos. Hay algo de Eterna Inocencia en este tema.

Y a modo de puente, pues bien: Puente, un tema con referencias a Borges y donde parece que vamos caminando y somos invitados a reflexionar sobre lo que nos rodea. Empieza hipnótico para luego invitarnos a gritar.

Amar es un tema que prosigue con la búsqueda hipnótica que quiere transmitir la banda. En el caos de la canción, se conjuga lo suave con lo agresivo. El amor parece gravitar entre la locura y el desorden.

A modo de homenaje a Jorge Teillier, se incluye en este disco Nostalgia del Far West, donde el poeta habla de su natal Lautaro. Es un homenaje a cómo la banda ha sido influida por la poesía.

En Multitudes escuchamos el verso En las multitudes no eres nada, donde se interpela repetidas veces a la figura de Dios. Se expresa cansancio y molestia con las injusticias terrenales. Un tema largo donde la banda nos invita a pasear por distintos estados emocionales.

Finalmente tenemos el tema titulado Teodioteodio, que en la anterior versión en vivo se llamaba Yo contra yo. Tema nostálgico y poderoso que recuerda a Slint o Mono. En esta canción el poema declamado tiene versos de Pablo de Rokha, lo que nos recuerda a la banda Ocho bolas quien también sacó un disco en su homenaje.

Echaremos el cielo abajo a patadas es un disco potente, repleto de cambios en la guitarra y voces hipnóticas y gritos que apelan al despertar de esas emociones que reprimimos. Una creación poética que bebe de Teillier, Zurita, De Rokha y que se inspira en el post rock aunque también se puede encontrar en su declamación lo que podría llamarse poesía punk. Un disco para amar aunque sea odiando.
 
 

 
 
 

martes, 28 de abril de 2026

 DALIT

IDRATHERBETHINTHANFAMOUS

 


       Desde el primer vistazo al perfil de @idratherbethinthanfamous, queda claro que no estamos ante el típico portafolio pulcro diseñado para el algoritmo, sino frente a una bitácora de resistencia visual. Su obra es un ejercicio de honestidad brutal que se siente como encontrar un fanzine fotocopiado en el rincón más oscuro de una feria de libros usados. 

 

 

Hay una urgencia en el trazo, una falta de pretensión que golpea más fuerte que cualquier render digital impecable; aquí las imágenes se instalan en la retina con esa estética de lo inacabado, donde el error es parte de la composición y la precariedad del material se convierte en su mayor fortaleza.

 

 


 

 Lo que atrapa de esta propuesta es la capacidad de convertir el vacío en algo tangible. No se trata solo de dibujo, sino de una narrativa de la fragilidad que resuena con fuerza en el Chile de hoy, lejos de las luces del centro y los circuitos oficiales. Hay una melancolía que no es decorativa, sino estructural, que se mezcla con textos que cortan el aire y nos recuerdan que el arte, antes de ser objeto de consumo, es un diario de vida fragmentado, un refugio para las obsesiones que no caben en los formatos tradicionales.

 

 

Es, en esencia, un trabajo que entiende el valor de lo crudo. Al observar sus composiciones, uno percibe esa herencia del DIY y del collage analógico, donde la belleza reside en lo que otros desechan: la textura de un papel gastado, la mancha de tinta inesperada, la palabra que quedó a medio escribir. Es una obra que dialoga con lo subterráneo, con lo que se hace por necesidad vital, recordándonos que para generar un impacto real no se necesita más que una mirada afilada y el coraje de mostrarse vulnerable frente al papel.

 



Visita su cuenta para encontrar mas trabajos

 

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SINDICATO DE ASTRÓNOMOS SINDICATO N°2   (EP 2026)             Por Gonzalo Vilo      En 2024 se lanzó el primer vehículo espacial. Un artefac...