sábado, 28 de febrero de 2026

GRIS CASTIGADO

ARAÑA V/S MOSCA (SINGLE 2026)


    

 

Por  Gonzalo  Vilo

 


    Escuchaba música cuando, casi por azar, miré hacia un rincón de la pieza. Sobre uno de mis pósters de The Cramps, una mosca aleteaba sin avanzar. A su derecha, la araña se movía tranquila, segura de su red. En la televisión y en el colegio me habían explicado cómo se alimentaban, pero nunca lo había visto en vivo y en directo. Aquella era mi oportunidad.

Me levanté de la cama y me acerqué con cautela. La araña era grande y oscura, con un abdomen voluminoso que parecía latir con una paciencia antigua. Tenía ocho patas, largas y delgadas, extendidas con precisión quirúrgica sobre el entramado pegajoso. Debía de ser una hembra. No había apuro en sus movimientos; todo en ella transmitía la certeza de quien sabe que la presa ya está decidida.

La mosca seguía agitándose, aterrada, atrapada bajo aquellas redes invisibles que, segundos antes, no existían para ella. No sé por qué me pareció que era la misma que había tenido que espantar varias veces durante la mañana. Quizás era una ilusión, pero me gustó pensar que sí: que aquel insecto que había zumbado libremente por la habitación ahora estaba ahí, indefenso, a merced del orden brutal de la naturaleza.

En el computador sonaba el nuevo single de Gris Castigado, tercer adelanto de su próximo LP, Trans Dios. La canción comenzaba con un riff punzante, venenoso, que parecía replicar el movimiento exacto de la araña avanzando hacia su víctima. Mientras lo escuchaba, no podía dejar de asombrarme ante la escena: hacía apenas unos minutos la mosca volaba libremente; ahora estaba atrapada, suspendida en un instante que era, al mismo tiempo, espera y sentencia.

Nada mejor que observar insectos para comprobar el absurdo y la futilidad de nuestra existencia. Esa sensación atraviesa también “Araña vs Mosca”, una pieza intensa que condensa la crudeza y la ironía que la banda viene desplegando desde los singles anteriores. Después de “Yo Cifrado” y “Lejos de Casa”, este nuevo lanzamiento no solo reafirma el nivel del próximo LP, sino que perfila con claridad su línea sonora: guitarras filosas, una atmósfera densa y una lírica que oscila entre lo existencial y lo mordaz.

“Arañas / Cayendo / Picando mis patas”, canta la voz, como si se tratara de una confesión o de una pesadilla. La canción aborda la sensación de estar condenado a arrastrar una existencia pesada, atrapados en jerarquías absurdas que nos superan y nos clasifican sin piedad. Sin embargo, lejos del dramatismo solemne, Gris Castigado recurre a la burla y a una ironía casi extraterrestre, como si observara el mundo humano desde afuera, con la misma distancia con que yo observaba aquella escena mínima sobre el póster.

Al final, la araña avanzó. La música también. Y en esa sincronía inquietante entre naturaleza y distorsión quedó flotando una certeza incómoda: quizás no somos tan distintos de la mosca, ni tan ajenos a la red.

 


 

 

viernes, 27 de febrero de 2026

 BROCHA NEGRA

 

 

      En los márgenes digitales donde el arte todavía respira sin algoritmo, Brocha Negra se instala como una trinchera gráfica. No es un portafolio complaciente ni una vitrina pulida para el mercado: es un manifiesto visual. Cada entrada funciona como un disparo de tinta contra el cinismo contemporáneo, una afirmación de que el dibujo —sí, el dibujo directo, sobre papel— sigue siendo un arma política cuando se carga con convicción. 

 

    



La estética se mueve entre lo visceral y lo simbólico. Rotuladores, tintas y acuarelas construyen imágenes que no buscan la perfección técnica sino la intensidad expresiva. Hay una crudeza deliberada, una línea que parece temblar no por inseguridad sino por urgencia. El trazo no adorna: denuncia. El soporte humilde refuerza la ética del proyecto —nada de espectacularidad vacía, todo enfocado en el mensaje y en la potencia del gesto manual.
 
 
 
Conceptualmente, el proyecto se inscribe en una tradición ácrata y anticolonial que conecta con el arte militante latinoamericano, pero también con el surrealismo entendido como sabotaje de la lógica dominante. Las consignas no aparecen como slogans publicitarios sino como extensiones naturales de la imagen. Aquí la ilustración no acompaña al texto: lo encarna. Tierra, territorio, cuerpos en resistencia y memoria política se entrelazan en composiciones que funcionan como pequeños altares insurgentes.
 

 
Lo más interesante es que no hay intento de neutralidad. En tiempos donde el arte institucional muchas veces disimula su postura bajo capas de ironía, Brocha Negra elige la frontalidad. Es un proyecto que incomoda, que toma posición y que asume el riesgo de no gustarle a todos. Y ahí radica su fuerza: en recordarnos que el arte underground no es una estética, sino una actitud.
 
Mas del trabajo del artista lo puedes encontrar en su cuenta de instagram 
 
 

martes, 24 de febrero de 2026

 NO SOMOS BEETHOVEN

UNA  GENEALOGIA DEL PUNK ANTES DEL PUNK




   Santiago-Ander Editorial anuncia el lanzamiento de No somos Beethoven. Una genealogía del punk antes del punk, nuevo libro del escritor e investigador chileno Emilio Ramón, un ensayo que propone una lectura provocadora y documentada sobre los orígenes del punk como herencia del rockabilly y rock and roll de los años cincuenta, y del garage rock de los sesenta.
 
 

 

Con prólogo del periodista español Rafa Cervera, el libro recorre un arco que va desde Elvis Presley hasta la explosión punk de 1976, pasando por el garage rock, The Trashmen, The Sonics, Los Saicos, MC5, The Stooges y la escena neoyorquina previa a los Ramones. La tesis es clara: el punk no surgió de la nada, sino que cristalizó una cadena de rebeldías musicales y actitudes juveniles gestadas durante más de dos décadas.

Lejos de centrarse únicamente en la historia oficial del punk londinense o neoyorquino, el libro reconstruye su “prehistoria”, el momento en que la juventud se reconoce como clase cultural, cuando la imperfección se transforma en virtud estética y cuando tres acordes bastan para desafiar a Beethoven.
 
 

 

Como señala Rafa Cervera en el prólogo, se trata de “una historia de la música imperfecta para gente averiada”, un ensayo que combina erudición, pasión y una escritura accesible que dialoga tanto con lectores especializados como con amantes del rock.

Además, el libro incorpora playlists curadas por el autor, que permiten escuchar el recorrido sonoro propuesto: del rockabilly al garage, del protopunk al estallido de 1976.

Lanzamiento oficial

El libro será presentado en el marco de la Feria de las Artes Literarias y Musicales, en un conversatorio que reunirá al autor junto a destacadas figuras del ámbito cultural.

Lugar: CityLab GAM – Metro Universidad Católica

Fecha: Sábado 28 de febrero

Hora: 18:30 hrs

Presentan: Emilio Ramón (autor)
Fabiola Gutiérrez (periodista)
Julio Osses (escritor y comunicador)
Cristina Mars (escritora)

La actividad es abierta al público hasta completar aforo.
 
 
 
 

domingo, 22 de febrero de 2026

 APARATO RARO (1985)

 


 

        En 1985, cuando el pop chileno todavía buscaba su propia voz entre la precariedad técnica y la urgencia política, Aparato Raro de Aparato Raro irrumpió como un manifiesto electrónico que parecía venir del futuro. No fue un debut tímido ni dubitativo: fue un golpe de sintetizador directo al centro de una juventud que necesitaba pistas de baile tanto como necesitaba identidad. En medio de la dictadura, el disco sonó moderno, frío y elegante, pero también profundamente emocional. Con el tiempo, terminó convirtiéndose en uno de los clásicos indiscutidos del pop chileno de los ochenta.

El álbum desplegó una estética marcada por teclados envolventes, líneas de bajo pulsantes y una producción que, para la época, resultó sorprendentemente sofisticada. “Calibraciones” se transformó en himno inmediato: una canción que condensó deseo, alienación y romanticismo digital en poco más de tres minutos perfectos. Pero el disco no vivió solo de su single. Temas como “El dolor” y “Juego cruel” confirmaron que no se trataba de un fenómeno pasajero, sino de una propuesta coherente, con una identidad sonora clara y ambiciosa.

Había algo magnético en el cruce de voces —masculina y femenina— que aportó dramatismo y contraste a las composiciones. Ese diálogo reforzó la sensación de modernidad que el grupo proyectó desde el primer minuto. En una escena donde también emergían nombres como Los Prisioneros, el debut homónimo de Aparato Raro ofreció una alternativa menos frontal pero igual de generacional: más sintetizadores que guitarras, más introspección que denuncia directa, aunque el contexto se filtrara inevitablemente entre líneas.

Visto en perspectiva, Aparato Raro no solo capturó una época: la ayudó a definir. Fue un disco que envejeció con dignidad, que sobrevivió al paso de las modas y que hoy se escuchó como documento histórico y como obra pop atemporal. Aquella portada y aquellas secuencias electrónicas ya no fueron solo parte de los ochenta; se transformaron en símbolo de una era donde la modernidad se abrió paso entre sombras y luces estroboscópicas.

 


 

  

viernes, 20 de febrero de 2026

 NIKOLAS VILLAGRAN

TATTOO PUNK

 

   

     

       En la cartografía dispersa del tatuaje latino en Estados Unidos, el nombre de Nikolas Villagran aparece como una cicatriz consciente: marcada, directa y sin intención de suavizarse para el mercado. Chileno de origen y radicado en EE. UU., Villagran no se presenta como “artista de tendencia”, sino como un obrero visual de la contracultura. Su trabajo respira ruido de garage, fotocopias en blanco y negro y flyers engrapados en postes eléctricos. No hay búsqueda de pulcritud clínica; hay urgencia, identidad y una ética DIY que atraviesa cada línea.

 

   

 

Su estética dialoga con el imaginario punk clásico —crestas, actitud antisistema, romanticismo marginal— pero no se queda en la nostalgia. En sus tatuajes conviven retratos crudos, símbolos cargados y una línea que parece dibujada con la misma intensidad con la que se vive un riff distorsionado. Más que perseguir el hiperrealismo o el virtuosismo técnico académico, Villagran apuesta por la expresividad: el error como gesto, la imperfección como declaración política. El cuerpo se convierte en fanzine permanente.

 

   

 

Hay también una dimensión ilustrativa que sostiene su propuesta. Se percibe al dibujante detrás de la máquina: composición pensada, peso visual equilibrado, dramatismo en el contraste. Su obra no busca encajar en categorías rígidas del tatuaje contemporáneo —no es estrictamente tradicional, ni blackwork ortodoxo, ni new school— sino que transita un territorio híbrido donde la cultura punk, el retrato y la gráfica underground se cruzan sin pedir permiso. Es tatuaje como manifiesto.

 

 

  

 

En una escena cada vez más dominada por algoritmos y tendencias globalizadas, la obra de Villagran conserva algo esencial: identidad. Sus piezas no parecen diseñadas para gustar a todos, sino para representar a alguien. Y en ese gesto —el de mantenerse fiel a una estética marginal en un mercado cada vez más pulido— reside su potencia. No es solo tinta sobre piel; es pertenencia, memoria y ruido convertido en imagen.

 

   

 

Puedes encontrar mas del trabajo de Nikolas Villagran en su cuenta de instagram

 

 https://www.instagram.com/nikolasvillagran/  

 

miércoles, 18 de febrero de 2026

 SUMMER  SONIC

 


 

 Por  Nyxmorph


       ¿Alo? Llamó el segundo flyer. Aquí está el nuevo afiche del Summer Sonic, la fecha que cierra el verano 2026 en el colectivo junto a 6 super bandas de la cuarta región. 
 
 Y ya revelamos a la sexta banda, pues en aquella velada tendremos a los jovenes @lcda.cl, proyecto donde abundan los paisajes sonoros con una propuesta atmosférica que apela a un sentimiento nostálgico.
 
 

 
 
. Además, los estarán acompañando sus bandas amigas como @sonrialoestamosgrabando___, un proyecto de guitarras punzantes, gritos estruendosos y una puesta en escena frenética.
 
 

 
 y verás, y también @aquipenan, el proyecto de rock alternativo que viene haciendo ruido hace meses con sus canciones pegajosas y coreables subidas a SoundCloud.
 
 
 
Finalmente, tendremos la oportunidad de colaborar con @thanatoloop, un proyecto solista experimental vigente desde mitades de los años noventa con una propuesta ecléctica y visceral.
 
 

 
 Asimismo, @fiesta_de_holobiontes llega a la carga con su sonido de metal psicodélico presente en la escena desde el 2019, el cuarteto promete dejarte atento con su música ritual. 
 
 

 
 
Y por último, tendremos a @blackmassroom con su rock alternativo con tintes de grunge y estética de rock gótico. 
 
 
 

 

 
 
    Pronto anunciamos más detalles sobre el cronograma y los expositores, ¡nos vemos! Sede Mermasol, Gabriela Mistral #71  21 de febrero del 2026.  15:00 hrs. ENTRADAS: $3.000 PROMOCION: 2 x $5.000  ENTRADAS AL DM DE COLECTIVO FUSTE.
 
 
 

martes, 17 de febrero de 2026

 MILAGROS ABALO
NIÑA
MAYO DE 2025

 


 

     

En el paisaje cada vez más urgente de la narrativa disidente, Niña (mayo 2025), de Milagros Abalo, se instala como un susurro. Esta novela, ilustrada por Verena Urrutia, se mueve en esa frontera donde la infancia deja de obedecer y empieza a nombrarse. Abalo escribe la transición no como espectáculo ni como consigna, sino como un gesto íntimo: la mente que se rebela ante lo asignado y decide torcer el guion. Aquí no hay moraleja fácil; hay una certeza temprana que late desde la primera página: la protagonista sabe quién es, incluso cuando el mundo insiste en llamarla de otra forma.


La trama avanza con la delicadeza de quien se prueba un vestido frente al espejo por primera vez. No le gusta que le corten el pelo, no le acomodan las camisetas de fútbol ni los colores que otros eligieron para ella. Prefiere las faldas, los tutús, la ropa heredada de la hermana mayor: pequeñas insurgencias textiles que se vuelven declaración política. Abalo convierte esos detalles domésticos en símbolos de una transición que no es solo corporal, sino también lingüística y afectiva. Cada prenda es una pregunta, cada espejo una frontera, cada máscara un resto de lo que ya no se quiere habitar.

El estilo es íntimo, poético y sutil, pero no por eso blando. La prosa es luminosa como la mañana después de una noche larga: ilumina sin enceguecer. Las ilustraciones acompañan como una segunda voz, expandiendo el texto hacia zonas donde las palabras se quedan cortas. Metáforas como el “pozo del otoño” condensan la melancolía y la sensación de caída, mientras los espejos y los sueños operan como dispositivos de autoconocimiento. En esa economía de recursos, la novela encuentra su potencia: decir lo justo, sugerir lo necesario, confiar en la inteligencia emocional del lector.

Pero si algo sostiene el pulso de Niña es el foco en el reconocimiento familiar. En medio del ruido social y los prejuicios que acechan, la validación se vuelve el verdadero acto revolucionario. Abalo no romantiza el proceso, pero tampoco lo hunde en la tragedia: apuesta por la comprensión como llave de salida. Así, la transición deja de ser un campo de batalla y se transforma en un tránsito hacia la luz propia. Una obra breve, sí, pero con la densidad de esas historias que se quedan vibrando mucho después de cerrar el libro.

 

 

GRIS CASTIGADO ARAÑA V/S MOSCA (SINGLE 2026)         Por  Gonzalo  Vilo       Escuchaba música cuando, casi por azar, miré hacia un rinc...