ENTREVISTA: MAYDA PLANT

 

  





Mayda, para comenzar, ¿En qué punto de tu camino literario te encuentras actualmente y cómo ha madurado tu voz desde tus inicios?

R. Estoy escribiendo.

Siempre escribiendo...

Creo que mi literatura no ha cambiado tanto como podría parecer. Siempre ha sido híbrida, confesional, bastante absurda. La que cambió fui yo...

En 2017 tuve un ACV. Sobreviví. Me quedó una secuela en el ojo derecho (visión borrosa a ratos y dolor).

En 2022 llegó, desde el espanto eterno, la muerte de mi hija de siete días de vida terrenal.

Y ahora, a fines de 2025, una internación psiquiátrica de 4 meses.

No voy a decir que todo eso “me hizo más fuerte”. Algunas cosas simplemente te rompen y después tienes que aprender a vivir con la nueva forma de tus pedazos. Y sin embargo, escribo...

Quizás sea esta mi verdadera "madurez" literaria o proximidad a mi actual realidad... ya no escribo para que me entiendan, escribo porque necesito hacerlo.




Tus columnas en Cultura en Movimiento abordaron activamente el animalismo y la opinión social; ¿De qué manera esa aguda mirada crítica y de deconstrucción de la realidad influyó a la hora de empezar tu trabajo literario?

R. Siempre he desconfiado de la realidad cuando viene demasiado bien explicada.

Mi formación en periodismo y filosofía me enseñó a buscar la trampa: quién habla, quién calla, quién decide qué es lo normal.

Después llevé esa mirada a la literatura.

Lo confesional, lo absurdo nunca fueron compartimentos separados para mí. Eran distintas maneras de hacer lo mismo... meter el dedo en la herida y preguntar por qué mierda nadie quiere mirar ahí.




En 2014 publicaste Mujeres Paranormales, una obra compuesta de 30 textos divididos en dos partes bien definidas; ¿Cómo surgió la idea de estructurar la primera sección fraccionando el cuento principal en nueve partes intercaladas con cuentos similares, y qué te llevó a cerrar el libro con "Sarcástica Melancolía", ese conjunto de seis poemas que sirve de desahogo para una de tus protagonistas tras un terrible hecho?

R. Nunca me interesó demasiado escribir de manera "obediente".

Quería que las historias se interrumpieran, se contaminaran y se reflejaran entre ellas. La fragmentación era parte del sentido.

Las mujeres de Mujeres Paranormales están tan partidas como la propia estructura del libro.

Y "Sarcástica Melancolía" tenía que aparecer al final porque después de tanta (de)construcción necesitaba quedar la voz solitaria.

La poesía ahí es desahogo, pero también ruptura.




Ese mismo año participaste con el texto "El Universo Absurdo" en la Antología de la nueva narrativa fantástica chilena; ¿Cómo fue la experiencia de integrar esta propuesta colectiva junto a otros escritores de la ficción y la fantasía nacional?

R. Las antologías reúnen textos, asimismo reúnen personas. Y las personas somos mucho más complejas que los libros.

"El Universo Absurdo" encajaba perfectamente con lo que yo estaba haciendo, llevar la realidad hasta los bordes del pensamiento.

Y sigo creyendo que lo absurdo es una herramienta muy seria.


Con Poemario Adolescente (2021) diste un vuelco pleno hacia una poesía confesional e íntima en formato de diario de vida; ¿Qué tan complejo fue desnudarse emocionalmente y proponer el arte como un canal de sanación a través del verso?

R. No fue un vuelco. Lo confesional ya estaba en mí. Simplemente lo dejé salir con menos disfraces.

Desnudarse emocionalmente tiene un problema... después los demás creen que tienen derecho a explicarte.

Yo ya no doy ese poder.

He vivido suficiente como para saber que la realidad tampoco respeta los géneros... una enfermedad, una pérdida, una internación, un exceso, un recuerdo... todo puede terminar convertido en relato, en poema.

Ahora no creo que escribir siempre sane.

Antes lo veía así, qué ilusa...

A veces es "observa el dolor de frente" y ya está.




Mirando hacia el futuro, ¿tienes alguna nueva novela o poemario en ciernes y tienes planificada alguna lectura, presentación o encuentro con tus lectores en el corto plazo?

R. Sí, estoy escribiendo.

También estoy subiendo textos fraccionados a Instagram. Lo hago porque me interesa que algunas cosas existan primero como fragmentos, como pedazos de una historia que respira, y fuerte.

Después de una década desde Mujeres Paranormales, después de un poco menos de Poemario Adolescente y las antologías y de todo lo que ocurrió entremedio, no quería volver siendo la misma. Imposible serlo.

Hay un nuevo trabajo en camino... ESCRITORA.

Y existen conversaciones bastante impactantes sobre este proyecto que sencillamente ha fluido desde mí luego de tanto descalabro.

No quiero adelantar mucho, prefiero que los textos hablen primero y generen extensión, caminos.

Hoy me importa bastante menos lo que opine la gente.

Y de alguna manera, ya exorcicé mi literatura...

Siempre escribiendo...

Veamos qué sale.




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