RESEÑA: AERÓDROMO – A VECES PARA SIEMPRE LP (2025)

 



Por Gonzalo Vilo



    Pensábamos que esto iba a durar para siempre. La juventud nos había ilusionado con un goce eterno, abandonándonos a las emociones sin pensar en el mañana. Pero ya ves: el tiempo al final siempre gana y se lo lleva todo, incluso a ti. Ya no hay vuelta atrás. Aunque la nostalgia te haga creer que puedes regresar a ese hermoso lugar donde nos amábamos, te das cuenta de que ese sitio ya no existe; le falta lo más importante. A veces para siempre, el debut de Aeródromo, me hizo pensar en esa siempre difícil travesía hacia la adultez, donde sientes que todo se ha ido, no porque las cosas hayan cambiado, sino porque tú ya no eres el mismo.



Desde «Otra vez», tema que da comienzo al disco, me sentí imbuido por una sensación nostálgica. Los recuerdos se agolparon y recordé rostros, gestos y palabras; una vida, un momento que me desconectó del presente. Sin duda «Fiesta» es el tema, en mi opinión, que más interpreta el sentido del disco: sentirse solo a pesar de que estás rodeado de gente, sentirse triste a pesar del baile y las risas. Es un contraste profundo que la banda logra plasmar en esta canción. Otros temas que llamaron mi atención fueron «Mirar hacia atrás» y «Otros tiempos», los cuales destacan por su capacidad de reflexión y madurez.



En cuanto al sonido, la banda logra plasmar en cada una de las nueve canciones del disco un estilo en donde el principal ingrediente es una muy trabajada fusión de indie rock con marcados matices de noise pop, shoegaze y guitarras melódicas. Se siente como una cuidada arquitectura de guitarras y capas de sonido. Quizás la más importante fortaleza de la banda, y que se evidencia en todo el álbum, es una capacidad para combinar melodías vocales pop, muy dulces y pegadizas, con instrumentaciones densas y ruidosas. Eso, sumado a una voz que transmite vulnerabilidad y melancolía, crea una tensión constante donde la euforia y la melancolía colisionan en un mismo segundo.



Con su álbum debut A veces para siempre, la banda penquista Aeródromo irrumpe en la escena del rock alternativo chileno con una propuesta tan enérgica como introspectiva. Al final, el disco se consolida no solo como un gran trabajo de guitarras texturizadas y bases motoras sólidas, sino como una tregua poética con el pasado; un recordatorio de que, aunque las etapas terminen, la huella de lo vivido permanece intacta.





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