RESEÑA: MALDITA EXISTENCIA - LP 2026

 



Por Gonzalo Vilo


   Pocas veces las bandas nacionales logran retratar de manera fiel lo que significa el ahogo de la rutina urbana. Les cuesta transmitir con honestidad el hastío de la vida cotidiana y no comprenden el aislamiento y la frustración de las personas que viven en la periferia de Santiago. Cuesta encontrar un disco honesto que se escape del cliché, que conecte con los sentimientos más profundos del pueblo. El LP homónimo de los muchachos de Maldita Existencia lo logra al retratar con crudeza una realidad, como si estuvieran sentados al lado tuyo en la micro un frío lunes por la mañana.

Este disco, lanzado hace unos meses, guarda en sus líricas quizás su mayor fortaleza. Nada más escuchar las primeras canciones nos damos cuenta de que la mayoría de ellas nos obligan a ver de cerca la frustración, la rabia y la desilusión de un pueblo para el cual la vida está lejos de ser ese sueño que les prometieron. Acá no nos encontraremos con las sonrisas falsas del matinal ni con la estética aspiracional de los influencers. En cada uno de los temas de este disco se respira honestidad, como si un eco emergiera desde las micros, las fabricas, los liceos o de cualquiera de las calles mal pavimentadas de los barrios olvidados de la capital.

Grabado entre finales de 2025 y principios de 2026 bajo el independiente Sello Curioso, el disco se mueve entre el punk y el post-punk, con un sonido minimalista y de baja fidelidad (lo-fi). Aquí, las cuerdas y percusiones recrean texturas industriales y ambientes nocturnos, bajo una propuesta sonora diseñada para sostener esa atmósfera de "resonancia gris” mediante roles muy específicos. Dentro de los temas más destacados, me gustaría nombrar el que da comienzo al álbum: "Plaza de Maipú", pero debo reconocer que los que más me gustaron fueron "Cuida tu espalda" y "Ciudad dormida". Eléctricos, asfixiantes y punketas, provocan tensión y reflejan muy bien la adrenalina de sentirse perseguido.

En un panorama musical que muchas veces busca la producción pulida y el optimismo artificial, Maldita Existencia abraza la crudeza de su propuesta como su mejor carta de presentación. Sin embargo, lo que para algunos puede ser una gran debilidad, para otros es su gran fortaleza. La banda lo entiende a la perfección; quizás porque ha vivido desde dentro el desgaste, la alienación y la resistencia en la periferia obrera de Santiago. Es precisamente ese origen el que dota a sus canciones de una honestidad brutal que no se puede fingir. Al final, este trabajo no busca agradar a todos, sino transformarse en el refugio sonoro de quienes encuentran en el post-punk el canal ideal para gritar contra la rutina y el cemento de la ciudad.




Comentarios